Todo sobre el tratamiento de regeneración ósea

En este artículo vamos a explicar de manera detallada en qué consiste el tratamiento dental conocido como regeneración ósea.

La regeneración ósea está asociada de manera muy estrecha con uno de los tratamientos que hoy en día son más habituales dentro de la odontología, como son los implantes dentales, pero para que estos se puedan hacer con plena garantía, nuestra boca tiene que cumplir una serie de requisitos.

Algunos de ellos son disponer de tejido óseo maxilar, una mandíbula alta y ancha y tener una densidad adecuada. Pero cuando un paciente no presenta las condiciones ideales para realizar un implante, ahí es cuando entra en acción la regeneración ósea.

Casos en los que se necesita un tratamiento de regeneración ósea

A continuación vamos a repasar algunas de las situaciones en las que un tratamiento de regeneración ósea es una buena opción para mejorar tu salud dental.

  • En personas de edad avanzada es frecuente que se den lugar patologías que puedan afectar el hueso. Por eso en estos casos un proceso de regeneración ósea es muy aconsejable antes de la colocación de un implante dental.
  • Después de varios años, con una falta de dientes, el hueso sufre graves consecuencias, ya que se produce una perdida de superficie del mismo tanto en su altura y su espesor que dificultan una colocación óptima del implante.
  • Como suele ser habitual, el uso del tabaco también afecta a que la calidad del hueso vaya disminuyendo con el tiempo y un proceso de regeneración ósea se una buena solución para poder llevar a cabo una colocación de implantes.
  • Cuando el paciente sufre una enfermedad periodontal, sus tejidos que soportan las piezas dentales van sufriendo daños que con el paso del tiempo puede que hagan que sea necesario realizar una regeneración ósea.

Clases de injertos para el hueso dental

Para hacer un tratamiento de regeneración ósea se pueden utilizar diversos biomateriales para el injerto. A continuación vamos a repasar los diferentes tipos de injerto de hueso:

Injerto autólogo

Son los injertos en los que el material proviene del propio paciente, de un hueso obtenido de otra zona de la boca o de otra parte del cuerpo. Este tipo de injertos presenta unas cualidades superiores al resto, pero en su contra juega que el paciente tendrá que pesar por una intervención quirúrgica.

Xenoinjertos

Para realizar este tipo de injerto se utilizan huesos de otra especie animal que presenta minerales semejantes al hueso humano. Dentro de este tipo, el hueso mineral desproteinizado de origen bovino es uno de los más habituales por sus propiedades que presentan grandes similitudes con el hueso humano.

Aloinjertos

Esta clase de injertos son los que provienen de individuos de la misma especie, pero genéticamente diferentes y que mayoritariamente pertenecen a donantes fallecidos. Estos huesos presentan unas garantías de seguridad que son establecidas por los Bancos de sangre y tejidos que son los encargados de examinarlos.

Injertos aloplásticos

Por último, hablamos de los injertos aloplásticos que tienen como principales características, que son fabricados mediante materiales sintéticos y que presentan una buena capacidad osteoconductiva. Los más destacados son los cerámicos o los polímeros, pero hoy en día ya se pueden encontrar otras alternativas de calidad para realizar este tipo de injerto.

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